Hace poco que me termine, por fin, Horizon: Zero Dawn, y aunque la historia me ha parecido bastante genérica, lo que me ha enamorado del juego ha sido su protagonista, Aloy, a la que conocemos desde su propio nacimiento.

No os llevéis a engaño por decir que la historia me ha parecido genérica. Tal vez sea más bien que tomé algunas pistas en una dirección de la historia y al final resultó ir en otra. Lo que a mí me me resultó algo decepcionante, puede que sea solo frustración… ejem…  Aunque no es un gran problema porque todo el atractivo está en el resultado de la premisa argumental del juego. Pero vayamos por partes.

Ya no es ninguna novedad pero Horizon: Zero Dawn nos sitúa en un futuro lejano en el que la Tierra parece haber retrocedido bastante en lo que a progreso científico y social se refiere, agrupando a los humanos en diferentes tribus que se rigen por normas, creencias y conductas ciertamente arcaicas. Si lo vemos así, todo debería indicar que estamos poco menos que en la prehistoria… si no fuera por unas máquinas con forma animal con la inoportuna manía de atacar a la gente… y unas ruinas que los nativos llaman el mundo metálico.

Pero ya estoy yéndome por las ramas. La cuestión es que a nosotros se nos presenta la pequeña Aloy, casi recién nacida, con Rost al que se le ha encomendado su cuidado. Tanto Aloy como Rost son unos parias lo que en la ley de la tribu Nora consiste en hacerle el vacío como si no existieran en ningún plano.

A medida que va creciendo vamos viendo lo que supone para la pequeña Aloy ser una apestada por sus congéneres, y como va creciendo en ella la determinación de presentarse a la prueba de los valientes y ganarla, lo que la convertiría en una habitante Nora de pleno derecho. Evidentemente, no todo va a ser tan fácil, y el contexto del mundo metálico jugará un papel muy importante en los sucesos de la vida de Aloy.

concept art image for the video game Horizon Zero Dawn by Guerrilla

El juego nos presenta a una chica que ha pasado por muchos y grandes problemas desde su mismo nacimiento. Desprecio por parte de sus compañeros, soledad, amargura y el ansia de ser aceptada por los demás se convierten a lo largo del desarrollo del argumento en el deseo de ser fuerte e independiente para tener el poder de querer a la gente sin necesitarla. Es decir, una infancia traumática tiene como resultado a una chica fuerte y valiente que no se amilana ante nadie para conseguir la aceptación de su tribu u otras personas, lo que en otras historias habría concluido con un personaje débil, dependiente y pusilánime.

La joya de la historia de Guerrilla Games es precisamente Aloy, incluso con la espléndida factura técnica del título, donde el motor Decima, el mismo que usará Death Stranding de Hideo Kojima, crea unos escenarios impresionantes llenos de vida. Pero será la protagonista la que os enamore. Y será Aloy la que nos dé una lección de superación sin necesidad de deberle nada a nadie.

Me gusta Japón, los videojuegos, los gatos... soy ludojapogatófilo, pero sólo por que me han hecho así

YOU MAY ALSO LIKE

The Last Guardian o el vínculo inquebrantable
Darksiders y la sombra de los tapados
Avalancha de descargas de Dx2 Shin Megami Tensei: Liberation

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *