Juego de niños

Hace ya tiempo que se viene viendo, sin embargo, creo que en esta generación es hasta más acusado. Me refiero a los juegos para niños. Si en otra entrada os hablaba como toda la publicidad parecía enfocada a adolescentes y se olvidaban de los jugadores veteranos, en esta ocasión me quejo de la poca cantidad de juegos dedicado a niños.

Nintendo en este caso suele ser la que trata mejor a este público, si bien, también es cierto que muchos de sus coloridos juegos esconden una dificultad no apta para todos los públicos. Aún así, tanto 3DS como DS, la gran Wii o incluso Wii U, tienen un catálogo más que decente para un público infantil con mecánicas simples acordes a ellos.

Pero en el caso de Microsoft o Sony, son muy pocos los títulos a los que puedan jugar nuestros niños. Algún que otro indie pero la mayor parte del catálogo se divide en juegos de disparos, aventuras o juegos de rol demasiado complejos para que un niño de 7 u 8 años pueda jugarlos.  Soy consciente de que los niños no son el mercado mayoritario de videojuegos, porque ya están en portátiles y tablets, y, encima, la urgente necesidad de sentirse adulto cada vez comienza a edades más tempranas. Así que aquéllos que quieran jugar a consolas de sobremesa se ven obligados, sin disgusto alguno por parte de ellos (que quede claro) a títulos para otras edades. El mercado ha cambiado mucho en los últimos 20 años y lo que antes era un juego de niños, ahora es patrimonio casi exclusivo de adolescentes y adultos.

Cuando yo empecé a jugar tendría 5 ó 6 años al Spectrum y poco después a la Atari 2600, aunque ya había visitado algún que otro salón recreativo dando pinitos al Wonder Boy o el Out Run o el eterno Pac-Man. Y a veces me planteo si tuviera ahora esa edad… ¿A qué juegos jugaría? Ya mis padres cuando tenía 10 años y me regalaron la Master System, no estaban muy de acuerdo con los videojuegos, así que imagino que si ahora tuviera 10 años y me pusiera a jugar a Resident Evils, Project Zero o Until Dawn, se echarían las manos a la cabeza.

Pero en el hipotético caso que consiguiera convencer a mis padres de gastarse 300 eurazos en una videoconsola, lo que viene a ser 50000 pesetas, teniendo en cuenta que la Master System les costó con un juego en memoria, poco más de 12000 pesetas (72 euros), el problema después lo tendría yo… Con 5 ó 6 años y con una PlayStation 4 o una Xbox One… ¿a qué juego? Ya no es por sensibilidad o calificación por edades… es que creo que no tendría capacidad para jugar a títulos que tienen una complejidad en sus mecánicas de las que iba a entender un pimiento. Antes al menos estaba la Wii que tenía juegos que eran muy fáciles de jugar con los más pequeños.

Por eso creo que juegos como Knack, Super Lucky’s Tale o toda la imaginería de los personajes de Nintendo, en definitiva cualquier juego con un apartado artístico agradable, un sistema simple* de jugabilidad y mucha diversión son necesarios para que los nuevos jugadores entren con buen pie en el mundo de los videojuegos… Y porque también quiero poder disfrutar de juegos con los niños que tenemos en la familia.

*Nota: Cuando digo simple no me refiero a fácil. Super Mario Bros o los primeros Sonic usaban un sistema simple de jugabilidad pero no eran especialmente fáciles.

Written by: Jesús Rivera

Me gusta Japón, los videojuegos, los gatos... soy ludojapogatófilo, pero sólo por que me han hecho así

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